son hojas apiladas,
la de arriba
con dos palabras nada más
"lo mismo"
llueve ceniza
en los recuerdos
todo vive todavía
porque es invocado
en nuestros pasos
nada muere en realidad,
todo se embadurna
en las paredes
y en los silencios
de los sueños
el café de la tarde
es lo que se quedó,
lo único,
pero no lloro por eso
No hay comentarios:
Publicar un comentario