Crecí, pasé por todos lados,
me esforcé por llegar
a donde nos dejan ir,
con gotas de dolor sobre la cara
que me arden en los ojos,
fui todo cuanto pude,
lo que a los pobres nos dejan,
mendigo, esclavo y ladrón,
mendigar para ser esclavo,
ser esclavo para robar,
robar para ser mendigo,
a veces todo lo contrario.
Pero le hice huevos a la vida
porque otro chance no tuve.
Luego compartí mi desgracia
para duplicarla,
mi hambre,
mi angustia
todo se volvió doble,
dos veces pobre al fin
y luego
alimentar parásitos
chillones
egoístas
ignorantes
que luego crecieron
se volvieron arrogantes,
frustrados y resentidos,
me odiaron por todas esas mierdas
que nunca pude darles
aunque me dolió no poder,
me dolió
aunque eso nunca fue importante.
Al final de todo
me queda lo suficiente
para un boleto de ida,
quedamos
la carretera abierta
y yo,
nada más,
detrás mío
remordimientos
y lágrimas inútiles,
váyanse todos a la mierda.
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